El alcalde Gustavo Petro se anota así el primer gran 'hit' político de su recién nacida gestión. La medida regirá, inicialmente, a partir del próximo 1° de febrero y durante 90 días.
Tal parece que los argumentos fueron contundentes: de los 1.632 homicidios que se cometieron en Bogotá el año pasado, 1.016 se ejecutaron con armas de fuego, la mayoría de ellas (no se tiene el dato exacto) ilegales. Además, "creer que portando un arma nos estamos defendiendo es un error, pues el monopolio de las mismas debe estar en manos del Estado". De esa manera convenció el alcalde de la capital, Gustavo Petro, al comando de la XIII Brigada del Ejército, encargada de proteger al Distrito, de apoyarlo en su idea de prohibir el porte de armas de fuego en todos los sitios públicos de la ciudad, durante las 24 horas del día. Se trata del primer gran triunfo político del mandatario local, quien el pasado 1º de enero, día en que se posesionó, sorprendió anunciando este como su primer reto.
No sonaba fácil de lograr, pero finalmente ayer el general Gabriel Pinilla, comandante de la XIII Brigada, informó en rueda de prensa conjunta con Petro y con la Policía Metropolitana que luego de analizar rigurosamente la medida sobre la restricción al porte de armas las 24 horas en la capital, los militares no encontraron ningún impedimento para respaldar al alcalde.
Es así como, inicialmente, la prohibición estará vigente durante 90 días a partir del próximo 1º de febrero, todo el día y sólo en sitios públicos, e irá acompañada de una "agresiva" campaña, como lo describió el Ejército, de prevención contra la proliferación de armas ilegales. El alcalde Petro, por su parte, anunció que en el marco de dicha campaña su gobierno recompensará con dinero a aquellos ciudadanos que se animen a entregar sus armas legales.
A partir del mes próximo ningún civil podrá portar un arma de fuego bajo ningún motivo, a menos que cuente con un permiso especial otorgado por la XIII Brigada del Ejército. Al respecto, el comandante de la Policía Metropolitana, general Luis Eduardo Martínez, advirtió que se le decomisará el arma sin importar si está, por ejemplo, de tránsito por la ciudad proveniente de otra región. "Además, se impondrán unas multas que ya iremos anunciando", dijo el general Pinilla.
Un satisfecho Petro reveló anoche que no sabe cuánto se reduciría la tasa de homicidios en Bogotá con la medida (actualmente en 21,9% por cada 100 mil habitantes ), pero que espera que este dato baje "sustancialmente" durante los próximos tres meses. De ser así, la medida se volverá permanente, dijo el alcalde.
"Este tiempo es un espacio para construir una política de la tolerancia de la convivencia pacífica, no se trata que gente armada deje de transitar con su arma en lugares públicos. Se trata de abandonar la mentalidad de la autodefensa y apostarle al monopolio de las armas en manos del Estado", aseguró el mandatario.
Tomado de elespectador.com - Martes 10 de Enero de 2012 - Click aquí